Es recomendable comulgar en la boca y de rodillas





(ACI/InfoCatólica) Al responder a la pregunta de ACI Prensa sobre la costumbre recuperada por el Papa Benedicto XVI de que los fieles que reciben de él la Eucaristía lo hagan en la boca y de rodillas, el Cardenal Cañizares dijo que eso se debe “al sentido que debe tener la comunión, que es de adoración, de reconocimiento de Dios”. Arrodillarse, dijo, “es la señal de adoración que es necesario recuperar. Yo creo que es necesario para toda la Iglesia que la comunión se haga de rodillas”.
“Es sencillamente saber que estamos delante de Dios mismo y que Él vino a nosotros y que nosotros no lo merecemos”, afirmó el cardenal. “De hecho –añadió– si se comulga de pie, hay que hacer genuflexión, o hacer una inclinación profunda, cosa que no se hace”.

No se puede trivializar la comunión

El Prefecto vaticano dijo además que “si trivializamos la comunión, trivializamos todo, y no podemos perder un momento tan importante como es comulgar, como es reconocer la presencia real de Cristo allí presente, del Dios que es amor de los amores como cantamos en una canción española”.
Al ser consultado por ACI Prensa sobre los abusos litúrgicos en que incurren algunos actualmente, el Cardenal dijo que es necesario “corregirlos, sobre todo mediante una buena formación: formación de los seminaristas, formación de los sacerdotes, formación de los catequistas, formación de todos los fieles cristianos”.
Esta formación, explicó, debe hacer que “se celebre bien, para que se celebre conforme a las exigencias y dignidad de la celebración, conforme a las normas de la Iglesia, que es la única manera que tenemos de celebrar auténticamente la Eucaristía”.
Finalmente el Cardenal Cañizares dijo a ACI Prensa que en esta tarea de formación para celebrar bien la liturgia y corregir los abusos, “los obispos tenemos una responsabilidad muy particular, y no podemos dejarla de cumplir, porque todo lo que hagamos en que la Eucaristía se celebre bien será hacer que en la Eucaristía se participe bien”.

Declinación y abolición de la Comunión en la mano

Declinación y abolición de la Comunión en la mano
 
 

La Comunión dado por la mano permaneció en uso durante cerca de nueve siglos. Desde antes ya había comenzado a ser menos común cuando la reservación de la Santa Eucaristía fue limitada a iglesias, y la administración del Sacramento fue restringida a sacerdotes y diáconos. Perdió estimación cuando la doctrina de la Verdadera Presencia fue dudada o negada por un número de eclesiásticos.

Para dejar claro que en el momento de la Consagración el pan y el vino son cambiados en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y permanecen a través de las apariencias exteriores de sabor, color y forma; para inculcar que la Hostia Sagrada no es pan ordinario; para fomentar un sentido de reverencia y adoración por Nuestro Señor invisible pero realmente presente, los comulgantes no fueron permitidos tocar el Santo Sacramento con sus manos.

Esta gran rúbrica no debería de ser considerada como solamente un resguardo negativo contra el error sino que era un dispositivo positivo para desarrollar la fe, adoración y humildad en el comulgante, como la Santa Sede ha explícitamente declarado:

Más adelante, con una comprensión más profunda de la Verdad del Misterio Eucarístico, de su fuerza, de la presencia de Cristo en ello… con un sentido impulsor de reverencia por este Muy Santo Sacramento y con una actitud obligatoria de humildad al recibirlo, la costumbre fue establecida que el mismo ministro debería colocar una Partícula del Pan Consagrado en la lengua de aquellos que reciben la Comunión (Instrucción, Memorial del Señor, 29 de Mayo, 1969).

Por estas razones, la Comunión en la lengua, en uso desde tiempos antiguos, reemplazó la Comunión en la mano y se convirtió en el único método de recibir la Santa Eucaristía, y así ha permanecido, sagrado y sin cambio, durante más de mil años.

Hace cuatrocientos años ciertas sectas del Oeste que objetaban, se apartaron de la fe Eucarística de la Iglesia Católica. Renunciaron a la creencia que el pan y el vino se cambiaban en el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor durante la Misa. Renunciaron al Santísimo Sacramento, abandonaron la Misa e introdujeron un servicio de comunión de pie o sentados y empleando las manos...
 

Errores doctrinales rápidamente produjeron prácticas de abuso. La Santa Sede nos dice que las irreverencias que vienen de una teología Eucarística imperfecta son muchas en número y que se esparcieron por muchos lugares.

Han aparecido abusos numerosos y muy divulgados, algunas veces tan serios que han provocado dudas sobre la misma Fe en la Presencia Real, sobre la adoración y reverencia debidas al Santísimo Sacramento (Instrucción sobre la Adoración de la Eucaristía, 15 de Mayo, 1969).

Hay amplia evidencia de Hostias consagradas que han sido descartadas en recipientes, porque, según se dice, “la Presencia no permanece cuando la comida se ha terminado”. Algunas veces estas Hostias son re-consagradas. Se ha sabido que sacerdotes hacen la genuflexión a la hora de la Comunión pero no a la hora de la Consagración porque ellos creen que “Cristo está presente solamente a la hora de la comida”. Algunos han afirmado públicamente que ellos no hacen la genuflexión delante del Tabernáculo porque “uno no adora una caja”.

Es sabido que niños han jugado con la Sagrada Hostia colocada en sus manos a la hora de Comulgar. Adultos han sido visto pasando el Santísimo Sacramento de uno a otro mientras están haciendo una fila.

Con justificación la Sagrada Congregación se pregunta si las personas que actúan así realmente creen en la Verdadera Presencia de Cristo.

Uno debe, en consternado silencio, pasar por encima las impropias abominaciones de demonolatría cuando la Sagrada Hostia es llevada sacrílegamente para ritos satánicos de misas negras.

Sacrilegios han ocurrido en el pasado y ocurrirán en el futuro, pero hoy en día la Santa Sede testifica que ellos son numerosos y ampliamente dispersos. También dice que la Comunión en la manera tradicional es un resguardo mayor contra la adulteración de la doctrina y la profanación.

Cuando la Fe en la Eucaristía es profunda y fuerte, se hacen actos de reparación por todos estos pecados los Primeros Viernes de cada mes y anualmente en la Fiesta del Sagrado Corazón.
De lo que se ha dicho, especialmente en los documentos papales y oficiales citados arriba, claramente emergen las siguientes consideraciones.
Primero, el método tradicional es asunto de una ley muy antigua habitual que existe en cada diócesis de la Iglesia; el nuevo método es una excepción a esta ley y es legal únicamente con el permiso otorgado por razones propias.
Segundo, el Santo Padre  Pablo VI seriamente exhortó a todos los obispos, sacerdotes y fieles que mantuvieran el método tradicional; pero para ayudar a las conferencias Episcopales a descargar sus difíciles tareas pastorales, él permitió el nuevo método bajo ciertas circunstancias. 
Tercero, el nuevo método fue introducido ilegalmente. Un indulto fue dado en lugares donde se había convertido en un hecho consumado y no podía ser removido fácilmente.
Cuarto, ningún Obispo puede desaprobar el método tradicional en su diócesis, pero aún con el indulto papal cualquier Obispo puede desaprobar la Comunión en la mano. Él puede negar el permiso a ciertas personas y en ciertos lugares. Si es otorgado puede ser revocada, como ha sucedido.
 
 Obispo Bernard D. Stewart, Diocesis de Sandhurst, Australia,  1976

La reverencia debida al Santísimo Sacramento del Altar. – [Parte2]


 
Luego de hablar visto la doctrina sobre la Eucaristía pasemos ahora a la reverencia que le debemos- Como bien dijimos el fundamento de la veneración está en que es el sacramento más augusto, en el que se contiene, se ofrece y se recibe al mismo Cristo Nuestro Señor, es la santísima Eucaristía, por la que la Iglesia vive y crece continuamente (Cann.897)

El Código Canónico manda la siguiente normativa:"Tributen los fieles la máxima veneración a la santísima Eucaristía, tomando parte activa en la celebración del Sacrificio augustísimo, recibiendo este sacramento frecuentemente y con mucha devoción, y dándole culto con suma adoración; los pastores de almas, al exponer la doctrina sobre este sacramento, inculquen diligentemente a los fieles esta obligación". (Cann. 898). La Máxima veneración a la Eucaristía es la adoración, enseña el Catecismo de la Iglesia católica "El culto de la Eucaristía. En la liturgia de la misa expresamos nuestra fe en la presencia real de Cristo bajo las especies de pan y de vino, entre otras maneras, arrodillándonos o inclinándonos profundamente en señal de adoración al Señor. "La Iglesia católica ha dado y continua dando este culto de adoración que se debe al sacramento de la Eucaristía no solamente durante la misa, sino también fuera de su celebración: conservando con el mayor cuidado las hostias consagradas, presentándolas a los fieles para que las veneren con solemnidad, llevándolas en procesión" (1378). Y ¿en que consiste la adoración? dice el Catecismo en los números 2096,2097"La adoración es el primer acto de la virtud de la religión. Adorar a Dios es reconocerle como Dios, como Creador y Salvador, Señor y Dueño de todo lo que existe, como Amor infinito y misericordioso. "Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto" (Lc 4,8), dice Jesús citando el Deuteronomio (6,13). Adorar a Dios es reconocer, en el respeto y la sumisión absoluta, la "nada de la criatura", que sólo existe por Dios. Adorar a Dios es alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace María en el Magnificat, confesando con gratitud que él ha hecho grandes cosas y que su nombre es santo (cf Lc 1,46-49)...

Esta adoración o culto de latría que se le debe a Dios y por lo tanto a la Eucaristía que en el Cuerpo de Cristo, el mismo Dios hecho hombre se manifiesta en un culto interior, que es el primordial y en un culto externo que es manifestación del culto interno. Dejemos que lo explique mejor S.s Pio XII "Todo el conjunto del culto que la Iglesia tributa a Dios debe ser interno y externo. Es externo, porque lo pide la naturaleza del hombre, compuesto de alma y de cuerpo; porque Dios ha dispuesto que, «conociéndole por medio de las cosas visibles, seamos llevados al amor de las cosas invisibles», porque todo lo que sale del alma se expresa naturalmente por los sentidos; además, porque el culto divino pertenece no sólo al individuo, sino también a la colectividad humana, y, por consiguiente, es necesario que sea social, lo cual es imposible, en el ámbito religioso, sin vínculos y manifestaciones exteriores; y, finalmente, porque es un medio que pone particularmente en evidencia la unidad del Cuerpo místico, acrecienta sus santos entusiasmos, consolida sus fuerzas e intensifica su acción; «aunque, en efecto, las ceremonias no contengan en sí ninguna perfección y santidad, sin embargo, son actos externos de religión que, como signos, estimulan el alma a la veneración de las cosas sagradas, elevan la mente a las realidades sobrenaturales, nutren la piedad, fomentan la caridad, acrecientan la fe, robustecen la devoción, instruyen a los sencillos, adornan el culto de Dios, conservan la religión y distinguen a los verdaderos cristianos de los falsos y de los heterodoxos»

Pero el elemento esencial del culto tiene que ser el interno; efectivamente, es necesario vivir en Cristo, consagrarse completamente a El, para que en El, con El y por El se dé gloria al Padre.La sagrada liturgia requiere que estos dos elementos estén íntimamente unidos; y no se cansa de repetirlo cada vez que prescribe un acto de culto externo."( Mediator Dei)

No podemos separar esta dos maneras de culto, que en realidad son una dad a nuestra condición humana o en palabras de Santo Tomas "compuestos de materia y forma"· El culto externo es expresión del interno y a la vez pre dispone a que el acto interno de adoración sea más perfecto reconociendo la grandeza de Dios y nuestra nada. Y lo vemos en la solicitud de la Iglesia en cuidar los gestos y posturas en lo que hace referencia al culto de Dios, por tanto la Iglesia elige los mejores gestos para que ella y los fieles expresen externamente a Dios la adoración. Bien claro lo deja el Santo Papa Juan Pablo II" La celebración litúrgica es un acto de la virtud de la religión que, coherentemente con su naturaleza, debe caracterizarse por un profundo sentido de lo sagrado. En ella, el hombre y la comunidad han de ser conscientes de encontrarse, en forma especial, ante Aquel que es tres veces santo y trascendente. Por eso, la actitud apropiada no puede ser otra que una actitud impregnada de reverencia y sentido de estupor, que brota del saberse en la presencia de la majestad de Dios. ¿No era esto, acaso, lo que Dios quería expresar cuando ordenó a Moisés que se quitase las sandalias delante de la zarza ardiente? ¿No nacía, acaso, de esta conciencia, la actitud de Moisés y de Elías, que no osaron mirar a Dios cara a cara?( Mensaje a la Asamblea Plenaria de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos 21 de septiembre del 2001)

Frente a lo expuesto reflexionemos…. Vimos cómo es doctrina de la Iglesia que Cristo se halla realmente presente la Hostia consagrada. Que a Dios se le debe el culto máximo de latría o adoración, culto que le tributamos a la Eucaristía porque es el Cuerpo de la Segunda Persona de la Trinidad, verdadero Dios y Hombre.

Ahora bien ¿es digno de este culto que tomemos con nuestras manos al mismo Dios que se halla presente en la Eucaristía? Es cierto que la comunión exige sobre todo la pureza interna de nuestra alma, que como dijimos se expresa en los actos externo por eso la Iglesia da normas al respecto.

Si agarramos la Sagrada Escritura veremos como esta adoración se expresa externamente:" Apareciosele Yahvé a Abrahaán en el encinar de Mamre….y postrándose en tierra dijo… (Gen 18,1-4)

"Entonces Moisés hizo salir al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y se postraron al pie del monte (Ex.19, 17)

" … Y entones prosternándose lo adoraron"( Mt. 2,12)

"Al ver a Jesús se postro rostro en tierra y le hizo esta oración…"( Lc. 5,12)

"los veinticuatro ancianos se prosternan ante Aquel que está sentado sobre el trono y adoran al que vive por los siglos" (Apc.6,10)

Nosotros ¿cómo nos vamos a atrever tocar al mismo Dios? Debemos adorarlo teniendo nuestra alma bien dispuesta al acercarnos a comer a la Victima del Calvario expresando toda la reverencia posible y no hay duda alguna que la mejor manera de hacerlo es arrodillándonos delante de Nuestro Señor, reconociendo que nosotros somos sus creaturas y que El es nuestro Dios ,Creador y Redentor.

"La Iglesia, por consiguiente, quiere que todos los fieles se postren a los pies del Redentor para profesarle su amor y su veneración; quiere que las muchedumbres, como los niños que salieron, con alegres aclamaciones, al encuentro de Jesucristo cuando entraba en Jerusalén, ensalcen y acompañen al Rey de los reyes y al sumo Autor de todo bien con el canto de gloria y de gratitud; quiere que en sus labios haya plegarias, unas veces suplicantes, otras de alegría y gratitud, con las cuales, como los Apóstoles junto al lago de Tiberíades, puedan experimentar la ayuda de su misericordia y de su poder; o como Pedro en el monte Tabor, se abandonen a sí mismos y todas sus cosas en Dios, en los místicos transportes de la contemplación".( Pio XII,Mediator Dei)


Autor: Gonzalo Vincit.

La reverencia debida al Santísimo Sacramento del Altar. – [Parte1]

 






Para comenzar este artículo sobre la reverencia que se le debe al Santísimo Sacramento, comenzaremos exponiendo la doctrina de la Iglesia .

La eucaristía es el sacramento en el cual, bajo las especies de pan y vino, se halla Cristo verdaderamente presente, con su cuerpo y su sangre a fin de ofrecerse de manera incruenta al Padre celestial y darse como manjar espiritual a los fieles.

PRUEBAS ESCRITURISTICAS:

El que come mi carne y bebe mi sangre (Jn 6, 54 y 56).

Institución de la Eucaristía MT 26,26-28; MC 14,22-24; LC 22,15-20; 1COR 11,23-25)

"Por tanto, examínese el hombre a sí mismo y entonces coma del pan y beba del cáliz, pues el que sin discernir come y bebe el cuerpo del Señor come y bebe su propia condenación "(1Cor 11 27ss)

"El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es la participación de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es la participación del cuerpo de Cristo?" (1Cor 10, 16).

 

PRESENCIA REAL EN LA TRADICIÓN

El más antiguo testimonio de la tradición que habla claramente en favor de la presencia real de Cristo en la eucaristía se lo debemos a SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA († hacia el 107). Este santo padre nos habla así de los docetas: "Se mantienen alejados de la eucaristía y la oración porque no quieren confesar que la eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo, carne que sufrió por nuestros pecados y fue resucitada por la benignidad del Padre" (Smyrn. 7, 1)

SAN IRINEO DE LYÓN († hacia 202) da testimonio de que "el pan sobre el cual se hace la acción de gracias es el cuerpo del Señor; el cáliz [es el cáliz] de su sangre" (Adv. haer. IV 18, 4).

TERTULIANO († hacia 220) manifiesta su fe en la presencia real con las siguientes palabras rebosantes de realismo: "La carne se nutre con el cuerpo y la sangre de Cristo para que el alma se alimente también de Dios" (De carnis resurr. 8).

SAN CIPRIANO († 258) refiere a la eucaristía aquella petición del padrenuestro en la que se pide el pan de cada día y hace el siguiente comentario: "Cristo es nuestro pan porque nosotros recibimos su cuerpo", y asegura que "todos aquellos que alcanzan su cuerpo y reciben la eucaristía según el derecho de la comunidad", tienen la vida eterna, conforme a lo que se dice en Jn 6,51 (De dominica orat. 18).

SAN CIRILO DE JERUSALÉN dice: "En una ocasión, con una mera indicación suya, convirtió agua en Vino durante las bodas de Caná de Galilea, y ¿no va a ser digno de creerse que Él convierte el vino en su sangre?" (Cat. myst. 4,2).

SAN AGUSTÍN : cf. Sermo 227: "El pan aquel que veis sobre el altar, santificado por la palabra de Dios, es el cuerpo de Cristo, aquel cáliz, o más bien el contenido del cáliz, santificado por la palabra de Dios, es la sangre de Cristo"; Enarr. in Ps. 33 sermo 1, 10: "Cristo se tuvo a sí mismo en sus propias manos cuando dijo, mientras ofrecía su cuerpo a sus discípulos: Este es mi cuerpo"

PRESENCIA REAL EN EL MAGISTERIO.

Concilio II de LYÓN: "la Iglesia tiene y enseña que en el sacramento de la Eucaristía el pan se transustancia verdaderamente en el cuerpo y el vino en la sangre de NS Jesucristo" (Dz 465/ DS 860).

Concilio de TRENTO: las sesiones III (año 1551), sobre el sacramento de la Eucaristía (8 capítulos y 11 cánones: "primeramente enseña el santo Concilio y abierta y sencillamente confiesa, que en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y del vino, se contiene verdadera, real y sustancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, bajo la apariencia de aquellas cosas sensibles"

"Si alguno negare que en el santísimo sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el cuerpo y la sangre, juntamente con el alma y la divinidad, de nuestro Señor Jesucristo y, por ende, Cristo entero; sino que dijere que sólo está en él como en señal y figura o por su eficacia, sea anatema" (Dz 883/ DS 1651).

PABLO VI, sobretodo su Encíclica Mysterium Fidei (1965), "Tal presencia se llama real, no por exclusión, como si las otras no fueran reales, sino por antonomasia, porque es también corporal y substancial, pues por ella ciertamente se hace presente Cristo, Dios y hombre, entero e íntegro.

También en el Credo del Pueblo de Dios (1968) "En este sacramento, Cristo no puede hacerse presente de otra manera que por la conversión de toda la sustancia del pan en su cuerpo y la conversión de toda la sustancia del vino en su sangre, permaneciendo solamente íntegras las propiedades del pan y del vino, que percibimos con nuestros sentidos."·

 



PRESENCIA REAL EN TOMAS DE AQUINO:

STh 3, 75, 1. Sólo por la divina revelación sabemos que Cristo está presente en este sacramento. La conveniencia de la presencia real se muestra por:

1°) la perfección de la Nueva Alianza y la consiguiente elevación que ha de tener su sacrificio por encima del sacrificio del Antiguo Testamento, contiene al mismo Cristo passum y no en figura.

2°) el amor de Cristo a los hombres, que impulsa al Señor a estar cerca de ellos corporalmente.

3°) la perfección de la fe, que en la eucaristía no sólo se extiende a la divinidad, sino también a la humanidad de Cristo invisiblemente presente.

STh 3, 75, 4. Eliminada la opinión que Cristo está presente por movimiento local, se hace presente por conversión de la sustancia del pan en el cuerpo de Cristo.

Conversión que no tiene semejante en el orden natural, y puede ser hecha porque Dios es causa de toda la naturaleza del ente.

Ad 3. Sólo la potencia del agente infinito puede realizar esta conversión.

 

Esta es la fe que siempre ha proclamado la Iglesia, siempre con firmeza creyó que por mandato expreso de Nuestro Señor, después que el sacerdote pronuncia la palabras de la Ultima Cena, se da un cambio substancial, ya no hay más pan y no hay más vino, sino que en el Altar se halla el Cuerpo Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor. Son irrefutables las pruebas de esta verdad, poniendo en evidencia que la doctrina sobre este Augusto Sacramento no es un invento de la Iglesia Católica, sino una Institución Divina.

No muchos menos lo inventaron los Apóstoles, porque ni ellos creían así lo relata San Juan en el Evangelio, luego que Nuestro Señor dio el discurso sobre el Pan de Vida "Después de haberlo oído, muchos de sus discípulos dijeron dura este esta doctrina ¿ quién puede escucharla?" ( Jn 6,60) ¿acaso estos incrédulos pudieron haber inventado esta " dura doctrina"?, es mas, muchos dejaron de seguir a Cristo cuando declaro que era necesario comer su Cuerpo.

La Sagrada Eucaristía es el don más precioso que Jesús nos puede haber dejado, porque se dejó a sí mismo. La Eucaristía no es un signo como lo sostuvo Zwingilio que negó la presencia real, declarando que el pan y el vino eran meros símbolos del cuerpo y la sangre de Cristo; y que lamentablemente dicho error se encuentra hoy dentro la Iglesia no hablando ya transustanciación sino más bien de transignificacion, algunos teólogos e incluso cardenales ,es lamentable que en el seno de la misma Iglesia se ponga en duda esta verdad de fe, creída desde que la Iglesia es la Iglesia.Así declaraba San Pio X "Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la médula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre."( Pascendi)

No debemos tener ninguna duda de que Nuestro Señor se halla realmente en la Hostia Santa después de las palabras del sacerdote. No podemos ser sordos a tantos milagros Eucarísticos esparcidos en el mundo que nos dan testimonio de esta verdad.



Al atacar presencia real, no tiene fundamento la adoración y la debida reverencia que se le debe a este Sacramento. La Eucaristía posee un primado sobre los otros 6 sacramentos, declara el canon 897 del Código Canónico "El Sacrificio eucarístico, memorial de la muerte y resurrección del Señor, en el cual se perpetúa a lo largo de los siglos el Sacrificio de la cruz, es el culmen y la fuente de todo el culto y de toda la vida cristiana, por el que se significa y realiza la unidad del pueblo de Dios y se lleva a término la edificación del cuerpo de Cristo. Así pues los demás sacramentos y todas las obras eclesiásticas de apostolado se unen estrechamente a la santísima Eucaristía y a ella se ordenan."¿porque esta preeminencia que posee la eucaristía por encima de todos los demás sacramentos? La respuesta la hallamos en San Tomas donde pone los fundamentos de esta primacía en la STh 3, 65, 3:

a) Por el contenido de la eucaristía: en este sacramento no hay, como en todos los demás, una virtud otorgada por Cristo para darnos su gracia sino que es Cristo mismo quien se halla presente, fuente de todas las gracias.

b) Por la subordinación de todos los demás sacramentos a la eucaristía como a su último fin.

c) Por el rito de todos los demás sacramentos, que la mayor parte de las veces se completa con la recepción de la eucaristía.

Por tanto si creemos firmante que Cristo está realmente presente en la Eucaristía debemos darle todo el honor y reverencia debida porque se trata del mismo Dios, y no de un mero "signo"….

En la segunda parte de este articulo veremos la reverencia que se le debe al Augusto Sacramento del Altar.

Autor: Gonzalo Vincit

Declacion de Monseñor Jan Pawel Lenga de Karaganda

Durante el Sínodo de Obispos en el Vaticano el 5 de Octubre, 2005, el  ExArzobispo Jan Pawel Lenga de Karaganda, Kazajstán declaró:


 
"entre las innovaciones litúrgicas producidas en el mundo Occidental, dos in particular tienden a nublar el aspecto visible de la Eucaristía, especialmente en cuanto concierne a su centralismo y su santidad: la remoción del Tabernáculo del centro y la distribución de la Comunión en la mano."
"La Comunión en la mano," dijo él, “se está dispersando y aún prevaleciendo como siendo más fácil, como una clase de moda... Por lo tanto, humildemente propongo las siguientes proposiciones: que la Santa Sede proclame una regulación universal que establezca que la manera oficial de cómo recibir la Comunión sea en la boca y de rodillas; con la Comunión en la mano siendo únicamente para el clero."
Asimismo él pidió que "los obispos en lugares donde la Comunión en la mano ha sido introducida, trabajen con prudencia pastoral para traer a los fieles de regreso lentamente al rito oficial de la Comunión, válido para todas las iglesias locales."

Obispo de Ciudad del Este aconseja comunion en la boca y de rodillas


 Mons. Rogelio Livieres  Obispo de Ciudad del Este ( Paraguay) en dos circulares a su grey  desaconsejo la practica de la comunion en la mano,recomendando la comunion en la boca y de rodillas.





Año: 2007 Úsese la bandeja o patena de la comunión, para evitar que alguna hostia o partículas caigan al piso.

Después de la distribución de la comunión, deben los ministros purificarse los dedos con agua y el uso de un purificador.

No se incentive la comunión en la mano. El uso de la liturgia romana es comulgar en la boca. La comunión en la mano es permitida como excepción a países que, como el nuestro, han solicitado tal tolerancia a la Santa Sede por razones pastorales que así parecen exigirlo.


 
Año 2013:En esta Diócesis recomendamos (cuidando siempre que los inválidos y personas incapacitadas, por algún motivo razonable, no se sientan obligados) la práctica de recibir la Comunión en la boca y de rodillas.[18] Por este motivo, nadie puede ser discriminado por su preferencia de recibirla de rodillas en lugares donde ya no es una costumbre.[19]

Mons. Aguer recordó que se puede recibir la Comunión de rodillas.

El Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, recordó que “en la Arquidiócesis se puede recibir la sagrada Comunión de pie o de rodillas, en la boca o en la mano”. Y sugirió, además “que para facilitar el gesto de quienes deseen comulgar de rodillas se ubique un reclinatorio en el lugar donde se distribuye la Eucaristía”.





En el decreto Nº 047/014, el prelado sostuvo que “han llegado a esta sede numerosas consultas de fieles a quienes, según sus declaraciones, se les ha impedido recibir la Sagrada Comunión de rodillas”. Y en sus considerandos destacó que “en diversos documentos de la Santa Sede se insiste en la necesaria libertad de los fieles respecto de la postura y la forma de recibir el Cuerpo del Señor, actitudes que siempre deben expresar la fe del cristiano, su respeto al Sacramento y su devoción eucarística. Y que la Instrucción “Redemptionis Sacramentum”, del 25 de Marzo de 2004, expresa que es lícito recibir la Sagrada Comunión arrodillado o de pie, en la boca o en la mano”.
Fomentar el amor a Cristo
Añadió en el documento que “la finalidad de estas disposiciones es, en el respeto de la libertad de los fieles, fomentar el amor a Cristo, presente en el Santísimo Sacramento, y el fruto de su recepción en todos los que se acercan a la mesa eucarística”. Por ello, concluyó, “encomiendo a los presbíteros de la Arquidiócesis la explicación a los fieles de nuestras parroquias y capillas de las disposiciones de este documento, en una oportuna catequesis y el correcto cumplimiento de las mismas”.

El Papa Francisco dispone comunión en la boca en Roma

Se viene observando que en varias celebraciones pontificias en Roma se niega la comunión en la mano. Su Santidad Francisco en continuidad con Benedicto XVI dispone que solo se de la comunión en la boca.


Ademas veremos ahora algunas fotografías de distintas Misas celebradas por el Santo Padre donde da la comunión en la boca y de rodillas. Que decir frente a esta actitud? los hechos muestran cual es el deseo del Papa que nos lo enseña con su ejemplo silencioso.
Nosotros debemos seguir el ejemplo del Santo Padre.
Comulguemos de rodillas.
Ojala todos los sacerdotes y Obispos siguieran los pasos del Papa.


7 de Agosto







16 de Junio





5 de Mayo




21 de Abril



Modo de recibir la comunion INSTRUCCIÓN «EUCHARISTICUM MYSTERIUM»

 Según la costumbre de la Iglesia, los fieles pueden recibir la comunión de rodillas o de pie. Elíjase uno u otro modo según las normas establecidas por la competente autoridad eclesiástica territorial, teniendo, en cuenta las diferentes circunstancias, ante todo la disposición del lugar y el número de los comulgantes. Sigan los fieles de buen grado el modo indicado por los pastores para que la comunión sea verdaderamente signo de unidad entre todos los comensales en la misma mesa del Señor.
 Cuando los fieles comulgan de rodillas no se exige de ellos otra signo de reverencia para con el Santísimo Sacramento, porque la :misma genuflexión expresa adoración. Pero cuando se comulga de pie se recomienda -encarecidamente que los que se acercan procesionalmente hagan una reverencia debida antes de la recepción del Sacramento en lugar y tiempo oportuno para. que no se entorpezca el acceso y retiro de los fieles.



El Sumo Pontífice Pablo VI aprobó la presente Instrucción en la audiencia concedida al eminentísimo señor Cardenal Arcadio María Larraóna, Prefecto de esta Sagrada Congregación, el día 13 de abril de 1967, la confirmó con su autoridad y mandó publicarla, estableciendo al mismo tiempo que comenzara a tener vigor el día 15 de agosto de 1967, solemnidad de la Asunción de la bienaventurada Virgen María.

Disposiciones de S.E.R. Mons. Dr. Eduardo María Taussig

S.E.R. Mons. Dr. Eduardo María Taussig Obispo de la diocesis de San Rafael,Prov. de Mendoza ha dispuestos que en todas las Misas que se celebren en la Catedral de dicha diocesis la Sagrada Comunion sea distribuida de rodillas a los fieles y para facilitarlo ha mandado a colocar reclinarios para el momento de la comunion.

Aca podemos ver a Monseñor distribuyendo la Comunion de rodillas.





Carta de un Obispo de Brasil sobre la comunión de rodillas

La Iglesia siempre ha enseñado la necesidad de una preparación adecuada para la recepción de la Sagrada Comunión.



Esta preparación es, ante todo, espiritualmente, sino que también incluye aspectos materiales y formales. Dar la bienvenida a la Sagrada Eucaristía, debe:
a. Estar en un estado de gracia santificante, lo que significa que no tiene ningún pecado grave en el alma;
b. Saber quién va a recibir la Sagrada Comunión, o ser capaz de distinguir el pan eucarístico: Cuerpo, Sangre, Alma y la Divinidad del Señor, el alimento de nuestra alma, el pan común, la alimentación de nuestros cuerpos;
c. Guardar el ayuno eucarístico, es decir, no tomar ningún alimento durante el período de 1 hora antes de la Comunión. Agua y medicamentos que no rompen el ayuno.
Estas son las directrices fundamentales para la digna recepción de la Eucaristía. Naturalmente, la fructuosa recepción depende de mucho más que seguir estas reglas: se debe abrazar con amor al Señor que viene a nosotros en la Sagrada Comunión.
Además, materialmente, la recepción de la Sagrada Comunión debe llevarse a cabo a través de diversas formas establecidas por la Iglesia:
a. Siempre respondiendo "Amén" después de que el sacerdote o ministro extraordinario de la Comunión, que habéis dicho "El Cuerpo de Cristo";
b. Que deseen recibir la Santa Eucaristía de pie, ya sea directamente en la boca o la mano, pero debe hacer una profunda reverencia en señal de respeto y adoración;
c. Recibir la Sagrada Eucaristía en la mano, debe extender su mano izquierda extendida, y poniendo su mano derecha por debajo de este, entonces, en frente de los cuales dio la Sagrada Comunión, que toma la comunión en la boca, utilizando para ello la mano derecha;
d. Recibir la Sagrada Comunión de rodillas, y por lo tanto en la boca, no hay ningún nuevo tipo de gesto anterior.
Este MINISTERIO DE NOTIFICACIÓN se complace en anunciar que a partir de la Misa de la noche de Navidad de 2011 en San Antonio, Catedral, el Obispo Diocesano distribuirá siempre que sea posible, la Sagrada Comunión a las personas de rodillas situado en el pasillo central de la Catedral. Los otros sacerdotes y ministros extraordinarios de la Comunión, seguirá distribuyendo la comunión en otros lugares, para las personas que tienden a la comunión de otras maneras.
La razón fundamental de esta decisión se basa en el derecho de los fieles cristianos tienen de recibir la Santa Comunión de rodillas. "... La negación de la Santa Comunión a los fieles debido a su postura de rodillas, debe considerarse como una grave violación de uno de los más elementales derechos de los fieles cristianos, es decir, el de ser ayudado por sus pastores a través de los sacramentos (CDC, canon 213). Incluso cuando la Congregación ha aprobado la legislación que se declara una posición de pie como para la Sagrada Comunión, de acuerdo con las adaptaciones permitidas a las Conferencias Episcopales ... lo hizo al establecer que los fieles que comparten y elegir a arrodillarse, no debe ser negar la Sagrada Comunión por este motivo. (Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Carta del 1 de julio de 2002; Notitiae (2002), 582-585).
En los últimos años, el Santo Padre Benedicto XVI, tanto en Roma como en otros lugares, con motivo de sus viajes apostólicos, ha sido distribuir la Sagrada Comunión a los fieles que pusieron de rodillas. La intención del Santo Padre es claro: además de recuperar un derecho a menudo pasado por alto, tiene como objetivo principal el fortalecimiento de una visión de la santidad de la Sagrada Eucaristía debe siempre tener en la vida cristiana.
Además de la determinación de dicho uso en la Catedral, en la misa presidida por el obispo diocesano, os pido también a los sacerdotes que generosamente a favor de este uso en sus parroquias y comunidades, para aquellos fieles que lo deseen recibir la Sagrada Comunión.
Deseando a todos una Santa Navidad diocesano y un año 2012 lleno de gracia del Señor, bendecid al Señor en todo.






24 de diciembre de 2011.






+ Antonio Carlos Rossi Keller
Obispo de Frederick


La comunion y la adoracion.Monseñor Guido Marini

En una entrevista concedida a EWTN Monseñor . Guido Marini, maestro de ceremonia del Santo Padre, comentando el desarrollo de la celebración pontificas con respecto a la solemnidad de la Natividad del Señor. Destaco que  Su Santidad desea que la Misa sea el acto de adoración por excelencia en la vida cristiana y esto también atreves de gestos, como la importancia de recibir la sagrada Comunión de rodillas.

Navidad 2011

El Rector de la Catedral de Phoenix exhorta a sus fieles a comulgar en la boca

Carta del Rector de Nuestra Catedral




Queridos Parroquianos,


Durante mi último año en el seminario, deliberadamente dejé de recibir la Sagrada Comunión en la mano, y empecé a recibirla en la lengua. Fue difícil al principio y estaba particularmente angustiado en dejar caer la Hostia, pues ya no tenía más el “control” recibiéndola en la mano.

La toma de conciencia de esta falta de control en realidad ofrece un beneficio espiritual adicional. En mi carta anterior he utilizado el término “vulnerabilidad” para describir la recepción en la lengua. Algunos de ustedes me dijeron que este término era especialmente útil. En la Misa de las 11:00 am el domingo pasado, utilicé un antiguo símbolo de Cristo (que resultó estár en la vestidura que llevaba puesta) para ilustrar esta vulnerabilidad, un símbolo con raíces en una leyenda precristiana:

“En tiempos de hambruna, la mamá pelícano se hiere a si misma, golpeándose el pecho con el pico para alimentar a sus crías con su sangre para evitar la inanición . Otra versión de la leyenda era que la madre alimentaba a sus hijos moribundos con su sangre para revivirlos de la muerte, pero a su vez perdía su propia vida. Teniendo en cuenta esta tradición, uno puede ver fácilmente por qué los primeros cristianos lo adaptaron para simbolizar a Nuestro Señor, Jesucristo”.
Recibir la Sagrada Comunión en la lengua da énfasis a nuestra completa dependencia de la iniciativa del Señor para alimentar nuestras almas, una importante distinción entre “ser alimentado” vs. alimentarnos a nosotros mismos. Sin embargo, la ansiedad natural que acompaña el intentar algo nuevo puede todavía estar allí.

Éstos son algunos consejos para recibir la Sagrada Comunión en la lengua con el objeto de aliviar la ansiedad y reducir el riesgo de lque a hostia caiga al suelo.

1. Cuando usted oiga las palabras “El Cuerpo de Cristo” responda “Amén”… antes de recibirla. Podemos estar muy enfocados en la recepción de una manera nueva y olvidar decir “Amén” o decirlo mientras se recibe o después.

2. Abra la boca y extienda la lengua. Esto hará más fácil para el ministro poner la hostia con firmeza en su lengua.

3. Sugiero que cierre sus ojos mientras la recibe. Esto reduce la tan común tentación de lanzarse hacia adelante hacia el ministro, lo que aumenta la posibilidad de tirar la Hostia. Abalanzarse hacia adelante también aumenta la posibilidad de contacto entre los dedos del ministro y la lengua del comulgante.

4. Deténgase un momento antes empujar la hostia dentro de su boca con la lengua. Retraer su lengua demasiado rápido hace de su lengua un blanco en movimiento. Sugiero un corto conteo ”mil uno” antes de retraer la lengua. ¡Tómese su tiempo!

5. ¡No muerda! Recibala en su lengua, no con los dientes.


6. Mantenga sus manos juntas en oración. Confunde al ministro cuando un comulgante simultaneamente extiende su lengua y sostiene sus manos en una forma tal que pareciera que tiene la intención de recibirla en la mano.

Un hombre en nuestra parroquia, después de recibir [la Sagrada Comunión] en la lengua durante una semana (en la Misa diaria y en la Misa del domingo), ¡me dijo que su sentido de reverencia y gratitud por la Eucaristía ya había aumentado! Aprecio esa retroalimentación, y también quiero agradecer a todos los que ya han aceptado la invitación a recibir la Sagrada Comunión en la lengua. Se notó el pasado domingo durante la Comunión.



Dios los bendiga... con mis oraciones ...



Reverendísimo Padre John Lankeit

Rector
Catedral de San Simón y San Judas


Enero 2011

La Comunión de rodillas y en la lengua



La más antigua práctica de distribución de la Comunión fue, muy probablemente, la de dar la Comunión a los fieles en la palma de la mano. Sin embargo, la historia de la Iglesia evidencia también el proceso, iniciado tempranamente, de transformación de esta práctica. Desde la época de los Padres, nace y se consolida una tendencia a restringir cada vez más la distribución de la Comunión en la mano y a favorecer la distribución en la lengua. El motivo de esta preferencia es doble: por una parte, evitar al máximo la dispersión de los fragmentos eucarísticos; por otra, favorecer el crecimiento de la devoción de los fieles hacia la presencia real de Cristo en el sacramento.
A la costumbre de recibir la Comunión sólo sobre la lengua hace referencia también santo Tomás de Aquino, el cual afirma que la distribución del Cuerpo del Señor pertenece sólo al sacerdote ordenado. Esto, por diversos motivos, entre los cuales el Doctor Angélico cita también el respeto hacia el sacramento, que “no es tocado por nada que no esté consagrado: y, por eso, están consagrados el corporal, el cáliz, y también las manos del sacerdote, para poder tocar este sacramento. A ningún otro, por lo tanto, le es permitido tocarlo, fuera de casos de necesidad: si, por ejemplo, estuviera por caer al suelo u otras contingencias similares” (Summa Theologiae, III, 82, 3).
A lo largo de los siglos, la Iglesia siempre ha tratado de caracterizar el momento de la Comunión con sacralidad y suma dignidad, esforzándose constantemente por desarrollar de la mejor manera gestos externos que favorecieran la compresión del gran misterio sacramental. En su atento amor pastoral, la Iglesia contribuye a que los fieles puedan recibir la Eucaristía con las debidas disposiciones, entre las cuales figura el comprender y considerar interiormente la presencia real de Aquel que se va a recibir (cf. Catecismo de san Pío X, nn. 628 e 636). Entre los signos de devoción propios de los que comulgan, la Iglesia de Occidente estableció también el estar de rodillas. Una célebre expresión de san Agustín, retomada en el n. 66 de la Sacramentum Caritatis de Benedicto XVI, enseña: “Nadie come de esta carne [el Cuerpo eucarístico] sin antes adorarla [...], pecaríamos si no la adoráramos” (Enarrationes in Psalmos, 98,9). Estar de rodillas indica y favorece esta necesaria adoración previa a la recepción de Cristo eucarístico.
En esta perspectiva, el entonces cardenal Ratzinger había asegurado que “la Comunión alcanza su profundidad sólo cuando es sostenida y comprendida por la adoración” (Introducción al espíritu de la liturgia). Por eso, él consideraba que “la práctica de arrodillarse para la santa Comunión tiene a su favor siglos de tradición y es un signo de adoración particularmente expresivo, del todo apropiado a la luz de la verdadera, real y sustancial presencia de Nuestro Señor Jesucristo bajo las especies consagradas” (cit. en la Carta This Congregation de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del 1° julio de 2002).

Juan Pablo II, en su última encíclica, Ecclesia de Eucaristia, escribió en el n. 61:

“Al dar a la Eucaristía todo el relieve que merece, y poniendo todo esmero en no infravalorar ninguna de sus dimensiones o exigencias, somos realmente conscientes de la magnitud de este don. A ello nos invita una tradición incesante que, desde los primeros siglos, ha sido testigo de una comunidad cristiana celosa en custodiar este «tesoro». [...] No hay peligro de exagerar en la consideración de este Misterio, porque «en este Sacramento se resume todo el misterio de nuestra salvación»”.

En continuidad con la enseñanza de su Predecesor, a partir de la solemnidad del Corpus Domini del 2008, el Santo Padre Benedicto XVI comenzó a distribuir a los fieles el Cuerpo del Señor, directamente en la lengua y estando arrodillados.

El Papa quiere la comunion de rodillas.




ROMA, 13 de setiembre del 2010 – La que está arriba es una panorámica parcial del inmenso mosaico que recubre el pavimento de la catedral de Otranto, en la costa sur oriental de Italia.

Los fieles, recorriendo desde el ingreso al altar tienen como guía el árbol de la historia de la salvación, una historia que es sagrada y profana a la vez, con episodios del Antiguo Testamento, de los Evangelios, de la novela de Alejandro Magno y del círculo del Rey Arturo.


El mosaico es del siglo XII, una época en la cual las iglesias estaban vacías de sillas y de bancas y el pavimento aparecía a los fieles de modo completo. También cuando no tenía figuras, el pavimento de las iglesias era igualmente precioso por los materiales y los diseños. Sobre él se caminaba. Se rezaba. Se arrodillaba en adoración.



Hoy arrodillarse – especialmente sobre el piso – ha caído en desuso. Tanto es así que suscita sorpresa el deseo de Benedicto XVI de dar la comunión a los fieles en la boca y de rodillas.



Esto de la comunión de rodillas es una de las novedades que el Papa Joseph Ratzinger ha introducido cuando celebra la eucaristía.



Pero más que de una novedad, se trata de un retorno a la tradición. Las otras son el crucifijo al centro del altar, "para que todos en la misa miren hacia Cristo y no unos a otros", y el uso frecuente del latín "para subrayar la universalidad de la fe y la continuidad de la Iglesia".


En una entrevista al semanario inglés "Catholic Herald", el maestro de las ceremonias pontificias Guido Marini ha confirmado que también en las misas de su próximo viaje al Reino Unido el Papa se mantendrá fiel a este estilo suyo de celebración.


En particular, Marini ha anunciado que Benedicto XVI recitará completamente en latín el prefacio y el canon, mientras para los otros textos de la misa adoptará la nueva traducción inglesa que entrará en uso en todo el mundo anglófono el primer domingo de Adviento del 2011: esto porque la nueva traducción "es más fiel al original en latín y es de estilo más elevado" respecto a las vigentes actualmente.


La atracción que ha ejercido la Iglesia de Roma sobre muchos ilustres ingleses convertidos, del siglo XIX e inicios del XX – de Newman a Chesterton y a Benson – era también el universalismo de la liturgia latina. Una atracción por una fe sólida y antigua que hoy mueve a numerosas comunidades anglicanas a solicitar el ingreso en el catolicismo.


La "reforma de la reforma" atribuida al Papa Ratzinger en el campo litúrgico se da también así: simplemente con el ejemplo dado por él cuando celebra.


Pero entre los gestos ejemplares de Benedicto XVI el menos comprendido – hasta ahora – es quizá el de la comunión dada a los fieles puestos de rodillas.



En las iglesias de todo el mundo casi ya no se hace. También porque las balaustradas en las que se arrodillaba para recibir la comunión por todas partes han sido abandonadas o desmanteladas.


Pero se ha perdido de vista también el sentido de la pavimentación de las iglesias. Tradicionalmente muchas fueron ornamentadas precisamente para hacer de fundamento y guía a la grandeza y profundidad de los misterios celebrados.


Hoy pocos son los que advierten que pisos así de hermosos y preciosos son hechos también para las rodillas de los fieles: un tapete de piedra sobre el cual postrarse frente al esplendor de la epifanía divina.



El texto que sigue ha sido escrito precisamente para despertar esta sensibilidad.

Su autor es monseñor Marco Agostini, oficial en la segunda sección de la secretaría de Estado, ceremoniero pontificio y cultor de liturgia y arte sacra.


El artículo salió en "L'Osservatore Romano" del 20 de agosto del 2010.



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RECLINATORIOS DE PIEDRA

por Marco Agostini

Es impresionante el cuidado que la arquitectura antigua y moderna reservó, hasta la mitad del siglo XX, a los pisos de las iglesias. No sólo mosaicos y frescos para las paredes, sino pintura en piedra, taraceas, tapetes de mármol también para los pisos.



Me viene a la memoria el variopinto "tessellatum" de las basílicas de San Zenón o del hipogeo de Santa María en Stelle de Verona, o de aquel extenso y refinado de la basílica de Teodoro en Aquileia, de Santa María en Grado, de San Marcos de Venecia, o del misterioso de la catedral de Otranto. El "opus tessulare" cosmatesco brillante de oro de las basílicas romanas de Santa María Mayor, San Juan de Letrán, San Clemente, San Lorenzo en Verano, de Santa María en Aracæli, en Cosmedín, en Trastevere, o del complejo episcopal de Tuscania o de la Capilla Sixtina en el Vaticano.


Y además a las taraceas marmóreas de San Esteban Rotondo, San Jorge en Velabro, Santa Constanza, Santa Inés en Roma y de las basílicas de San Marcos en Venecia, del baptisterio de San Juan y de la iglesia de San Miniato en Monte de Florencia, o la incomparable "opus sectile" de la catedral de Siena, o los escudos marmóreos blancos, negros y rojos en Santa Anastasia en Verona o los pavimentos de la capilla grande del obispo Giberti o de las capillas del siglo XVIII de la Virgen del Pueblo y del Sacramento, siempre en la catedral de Verona, y – sobre todo – el sorprendente y precioso tapete lapídeo de la basílica vaticana de San Pedro.



En verdad el cuidado por los pisos no es sólo de los cristianos: son emocionantes los pavimentos en mosaico de las villas griegas de Olinto o de Pella en Macedonia, o de la imperial villa romana de Casale en Plaza Amerina en Sicilia, o los de las villas de Ostia o de la casa del Fauno en Pompeya o las preciosas escenas del Nilo del santuario de la Fortuna Primigenia en Palestrina. Pero también los pisos en "opus sectile" de la curia senatorial en el Foro romano, los lacertos provenientes de la basílica de Giunio Basso, también en Roma, o las taraceas marmóreas de la "domus" de Amor y Psique en Ostia.



El cuidado griego y romano por el pavimento no era evidentemente en los templos, sino en las villas, en las termas y en los otros ambientes públicos donde la familia o la sociedad civil se reunían. También el mosaico de Palestrina no estaba en un ambiente de culto en sentido estricto. La celda del templo pagano era habitada sólo por la estatua del dios y el culto se realizaba en el exterior frente al templo, alrededor del altar del sacrificio. Por tale razones los interiores casi nunca eran decorados.



Por el contrario, el culto cristiano es un culto interior. Instituido en la bella habitación del cenáculo, adornada de tapetes en el piso superior de una casa de amigos, y propagado inicialmente en la intimidad del hogar doméstico, en las "domus ecclesiae", cuando el culto cristiano asumió dimensión pública transformó las casas en iglesias. La basílica de San Martín en los Montes surge sobre una "domus ecclesiae", y no es la única. Las iglesias no fueron jamás el lugar de un simulacro, sino la casa de Dios entre los hombres, el tabernáculo de la real presencia de Cristo en el santísimo sacramento, la casa común de la familia cristiana. También el más humilde de los cristianos, el más pobre, como miembro del cuerpo de Cristo que es la Iglesia, en la iglesia estaba en casa y era señor: pisaba pisos preciosos, gozaba de los mosaicos y de los frescos de las paredes, de las pinturas sobre los altares, olía el perfume del incienso, sentía la alegría de la música y del canto, veía el esplendor de los ornamentos usados para gloria de Dios, gustaba el don inefable de la eucaristía que le venía dada en cálices de oro, se movía procesionalmente sintiéndose parte del orden que es alma del mundo.



Los pavimentos de las iglesias, lejos de ser ostentaciones de lujo, aparte de constituir el suelo que se pisa, tenían también otras funciones. Seguramente no estaban hechos para ser cubiertos de bancas, introducidas estas últimas en edad relativamente reciente cuando se pensó disponer las naves de las iglesias para la escucha cómoda de largos sermones. Los pavimentos de las iglesias debían ser bien visibles: conservan en la figuración, en los entretejidos geométricos, en la simbología de los colores la mistagogía cristiana, las direcciones procesionales de la liturgia. Son un monumento al fundamento, a las raíces.



Estos pavimentos son principalmente para aquellos que la liturgia la viven y en ella se mueven, son para aquellos que se arrodillan frente a la epifanía de Cristo. El arrodillarse es la respuesta a la epifanía donada por gracia a una persona única. El que está impactado por el resplandor de la visión se postra a tierra y desde allí ve más que todos aquellos que alrededor suyo se han quedado de pie. Estos, adorando o reconociéndose pecadores, ven reflejos en las piedras preciosas, en los entretejidos de oro de las que a veces se componen los pavimentos antiguos, la luz del misterio que refulge del altar y la grandeza de la misericordia divinas.



Pensar que aquellos pavimentos tan bellos están hechos para las rodillas de los fieles es algo conmovedor: un tapete de piedra perenne para la oración cristiana, para la humildad; un tapete para ricos y pobres indistintamente, un tapete para fariseos y publicanos, pero que sobre todo estos últimos saben apreciar.




Hoy los reclinatorios han desaparecido de muchas iglesias y se tiende a remover las balaustradas a las que uno se podía acercar a la comunión de rodillas. Sin embargo en el Nuevo Testamento el gesto de arrodillarse se presenta cada vez que a un hombre se le presenta la divinidad de Cristo: se piense por ejemplo en los Magos, el ciego de nacimiento, la unción de Betania, la Magdalena en el jardín la mañana de Pascua.



Jesús mismo dijo a Satanás, que le quería imponer una genuflexión equivocada, que sólo a Dios se debe doblar la rodilla. Satanás pide todavía hoy que se escoja entre Dios o el poder, Dios o la riqueza, y trata todavía más profundamente. Pero así no se dará gloria a Dios de ninguna manera; las rodillas se doblarán para aquellos que el poder les ha favorecido, para aquellos a los cuales se tiene el corazón unido a través de un acto.



Volver a arrodillarse en la misa es un buen ejercicio de entrenamiento para vencer la idolatría en la vida, además de ser uno de los modos de "actuosa participatio" de los que habla el último Concilio. La práctica es útil también para darse cuenta de la belleza de los pavimentos (al menos de los antiguos) de nuestras iglesias. Frente a algunos da ganas de quitarse los zapatos como hizo Moisés frente a Dios que le hablaba desde la zarza ardiente.




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